Agilidad, factor clave de éxito en tiempos de crisis

Las empresas con prácticas de agilidad integradas en sus modelos operativos y su cultura manejaron el impacto de la crisis de COVID-19 mejor que sus pares. Así lo afirma un estudio de la consultora Mckinsey, que realizó una investigación en profundidad sobre 25 casos de 7 industrias diferentes. Muchas organizaciones recurrieron a prácticas comúnmente asociadas con equipos ágiles a fin de adaptarse más rápidamente a las cambiantes prioridades comerciales.

 

Las organizaciones ágiles están diseñadas para ser rápidas, resistentes y adaptables. Esto las pone en inmejorbles codiciones para afrontar situaciones críticas como la del COVID-19.

 

La investigación también revela que las organizaciones que mejor gesetionaron el impacto del coronavirus fueron aquellas con prácticas de agilidad más profundamente arraigadas en sus modelos operativos empresariales. Es decir, eran organizaciones ágiles maduras que habían implementado los cambios más amplios en los procesos de toda la empresa y en su cultura antes de la pandemia.

 

El informe indica que los equipos ágiles continuaron sin contratiempos sustanciales en la productividad, alineándose rápidamente con las prioridades actualizadas.  En cambio, a los equipos no ágiles la transición se les hizo mucho más cuesta arriba.

 

Con respecto a los elementos y prácticas de la agilidad que ayudaron a sobrellevar el impacto, las respuestas se dividieron en dos categorías: elementos a nivel de equipo (muchos de los cuales también fueron ejercitados por muchas organizaciones o unidades no ágiles) y elementos más avanzados a nivel de empresa, que solo se observaron en organizaciones que ya habían experimentado un cambio radical.

 

Otro estudio confirmó esta perspectiva, al indicar que la adopción de procesos, estructuras y mesas ágiles “mejora las capacidades clave necesarias para responder a los desafíos comerciales actuales, especialmente los resultantes de la pandemia”. Dado que el 60% de los encuestados dijo la agilidad ayudó a aumentar la velocidad de comercialización, el 41% estuvo de acuerdo en que son más capaces de administrar equipos distribuidos y el 58% indicó que mejoró la productividad del equipo, está claro que estas prácticas son invaluables durante estos tiempos desafiantes. Esta misma encuesta se actualizó durante la pandemia para evaluar cómo el Covid-19 había afectado la adopción de agile, y encontró qu el 55% planeaba aumentar el uso de la agilidad en los siguientes 12 a 14 meses (13% más que en la encuesta original que se había completado hacía solo 5 meses). Además el 43% dijo que su impulso para la adopción ágil había aumentado en los últimos 90 días, y el 15% que se había incrementado significativamente. Adicionalmente el 33% señaló que expandió la adopción de agile en los últimos 90 días para ayudar a administrar equipos distribuidos.

 

Equipos multifuncionales

Los elementos ágiles a nivel de equipo permitieron a los equipos concentrarse y enjambrar. Incluyeron un conjunto de eventos estructurados, o ceremonias (como las que propone Scrum) que permitieron a los equipos mantener su ritmo y la comunicación, incluso si las prioridades cambiaban rápidamente y los miembros ya no compartían la ubicación.

 

Los equipos ágiles se beneficiaron especialmente de su naturaleza multifuncional. La pandemia demostró que estos equipos pueden ser muy efectivos en un entorno remoto. Los factores críticos de éxito fueron “una estricta adherencia a la cadencia ágil, el uso eficiente de herramientas de colaboración remota (propias de la transformación digital) y la creación de una ubicación conjunta virtual”.

 

Alineamiento veloz

Los elementos de nivel empresarial ayudaron a las empresas a alinear rápidamente toda su organización en torno a prioridades cambiantes durante la crisis. Los ejecutivos y líderes ágiles enfatizaron particularmente la importancia de empoderar a los equipos multifuncionales en el nivel más bajo para intensificar y tomar decisiones esenciales para hacer frente al impacto y actuar con bastante autonomia. Eso permitió que los líderes senior se concentraran en dirigir la empresa e interactuar con los clientes.

 

Un proceso de gobernanza estructurado para la revisión periódica y el restablecimiento de las prioridades comerciales, de arriba hacia abajo, en toda la organización, también ayudó a las empresas más exitosas a realinear e implementar sus estrategias de respuesta. Por otra parte un sistema de seguimiento automatizado, digital y basado en resultados les brindó transparencia diaria sobre su desempeño.

 

Según la investigación de McKinsey, la combinación de diferentes elementos a nivel de equipo y de empresa marcó la diferencia real. Por ejemplo, para ser completamente productivos, los equipos ágiles deben ser multifuncionales, verdaderamente empoderados y adherirse a ceremonias ágiles. De manera similar, los objetivos eficientes y la nueva priorización de los recursos requerían un seguimiento del desempeño basado en los resultados y una transparencia total.

 

Para profudizar más en este análisis, y conocer las recomendaciones para la pospandemia, recomendamos la lectura de este artículo.

 

¿En sus organizaciones adoptaron prácticas ágiles para sortear los desafíos de la pandemia? ¡Nos gustaría que comente la experiencia!



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