Cinco características definitorias de las organizaciones ágiles

¿Qué es lo que hace que las organizaciones ágiles resulten exitosas? ¿Es posible identificar un conjunto de factores que, actuando en conjunto, puedan dar lugar a un modelo cercano al ideal? Para la consultora Mckinsey la respuesta es afirmativa: claramente existen cinco “rasgos distintivos” que aparecen en toda organización que haya encarnado con éxito el paradigma agile y que describen el sistema orgánico que permite la agilidad organizacional.

Como concepto general Mckinsey entiende que las organizaciones verdaderamente ágiles presentan una aparente paradoja: son estables y dinámicas al mismo tiempo. Diseñan elementos troncales estables que evolucionan lentamente y admiten capacidades dinámicas –plasmadas a su vez en estructuras, mesas y procesos ágiles- que les permiten adaptarse velozmente a nuevos desafíos y oportunidades. Es decir que ante un mundo y un mercado cambiantes, responden como un organismo vivo.

 

Avance imparable

Una investigación de Gartner encontró que la mayoría de las organizaciones usan o planean usar enfoques ágiles tanto para el negocio como para implementar software empresarial orientado a la transformación digital. El estudio también encontró que casi la mitad (46%) de las organizaciones usa agile para todo o para la mayor parte de su desarrollo de aplicaciones. Y el 41% usa la agilidad  para algunos desarrollos (menos del 50%). Por otro lado, fuera de lo que es el desarrollo de aplicaciones, el 63% usa o planea usar agile en el frente comercial. Y el 53% lo usa o planea usar para el implementar paquetes de software empresarial.

 

Con respecto a las metodologías ágiles utilizadas, el 90% mencionó Scrum, el 68% Kanban y el 35% design thinking.

 

Rasgos distintivos

Pero volviendo a los “marcas registradas” que exhiben las organizaciones ágiles, ¿cuáles son las más características? He aquí las que detectó McKinsey:

 

  1. Establecen un propósito y una visión compartida: las organizaciones ágiles cocrean valor con y para todos sus grupos de interés (empleados, clientes, socios, inversores). Están intensamente centradas en el cliente y buscan satisfacer diversas necesidades en toda su relación comercial. A efectos de cocrear valor diseñan enfoques distribuidos y flexibles, integrando frecuentemente socios externos en modelos comerciales modulares e innovadores.
  1. Despliegan una red de equipos capacitados: las organizaciones ágiles mantienen una estructura estable de alto nivel, pero reemplazan gran parte de la jerarquía tradicional restante con una red de equipos autogestionados flexible y escalable. Estas redes equilibran la libertad individual con la coordinación colectiva.
  1. Decisión rápida y ciclos de aprendizaje: las organizaciones ágiles abrazan la incertidumbre y trabajan en ciclos rápidos de pensamiento, acción y aprendizaje que están estrechamente alineados con su proceso de creatividad y realización. Se centran en la iteración rápida y la experimentación. Los equipos producen un producto viable mínimo muy rápidamente, a menudo en «sprints» de una o dos semanas.
  1. Modelo dinámico de personas que enciende la pasión: la cultura organizacional ágil coloca a las personas en el centro, crea una comunidad cohesionada e involucra y capacita a todos. Esto instiga a crear valor de manera rápida, colaborativa y efectiva. El liderazgo es compartido y de servicio: sirve a las personas en la organización, empoderándolas y desarrollándolas.
  1. Tecnología habilitadora de próxima generación: en las organizaciones ágiles la tecnología está perfectamente integrada y es esencial para todos los aspectos como un medio para desbloquear el valor y permitir reacciones rápidas a las necesidades comerciales y de las partes interesadas.

 

Tal como se indica en este artículo que invitamos a leer, el contexto incierto y cambiante que vivimos presiona a las organizaciones para que ganen agilidad. Para responder a este desafío viene surgiendo una nueva forma organizativa que presenta las cinco características centrales que describimos. En su conjunto dotan a las organizaciones de un núcleo estable y de capacidades dinámicas para abordar los cambios constantes en los mercados y en las preferencias de los consumidores.

 

 

¿En su organización ya lograron encarnar estos cinco rasgos distintivos? ¡Sería genial que cuente su experiencia acá!

 



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