La agilidad es el presente y el futuro

En el mundo de los negocios cada vez más organizaciones se liberan del modelo burocrático corporativo organizado en base a jerarquías administrativas y procesos estrictamente estructurados. Y empiezan a moverse hacia un modelo de agilidad, que ofrece una metodología diferente para administrar personas y operaciones en un mundo que avanza hacia la transformación digital.

 

Un estudio encontró que entre los beneficios de la adopción de la agilidad se destaca la mejora en la moral del equipo (64%). Los otros beneficios clave son la capacidad de gestionar los requisitos cambiantes (69%), la visibilidad del proyecto (65%), la alineación del negocio y TI (64%) y la velocidad de entrega (63%). Por su parte los principales impulsores de la transformación ágil son la satisfacción del cliente o usuario (52%), la entrega del valor comercial (48%) y la entrega puntual (41%).

 

Redes y equipos

Como se detalla en este artículo, a nivel de su estructura el nuevo modelo se construye en base a redes y equipos que trabajan más cerca de la base de clientes, teniendo más control sobre la toma de decisiones. El personal se agrupa ya sea en equipos fijos que trabajan juntos regularmente, o bien en redes o «escuadrones» que se ensamblan rápidamente en base a conjuntos de habilidades y se desmantelan velozmente una vez que se completan los proyectos.

 

Los empleados trabajan en múltiples proyectos en diferentes áreas dentro del negocio, lo cual les ofrece diversas oportunidades para desplegar sus habilidades. Por su parte los líderes dirigen proyectos y patrocinan a los empleados adecuados para respaldar los requisitos del proyecto.

 

En el modelo de la agilidad las recompensas se basan en los resultados de las tareas, la reputación y el patrocinio de colegas o líderes. La cultura ágil es el elemento más importante para garantizar que una organización de este tipo sea un éxito, y tiene influencia sobre cada área y sobre todas las funciones dentro del negocio.

 

Beneficios tangibles

Como se explica en este blog, una organización ágil se distingue por su capacidad para responder rápidamente a los cambios en el mercado. En este sentido la clave es la disposición a tomar ciclos de decisión rápidos y la flexibilidad para lidiar eficientemente con nuevas amenazas de factores internos y externos y mantenerse al tanto de los rápidos avances de la tecnología. Esto permite que las operaciones prosperen en un entorno turbulento de cambio constante.

 

Entre las ventajas del modelo de la agilidad pueden destacarse:

  • Experiencia mejorada del cliente.
  • Mayor compromiso de los empleados.
  • Productividad incrementada.
  • Tiempo de comercialización mejorado.
  • Reducción de la rotación de personal.

 

Ahora bien, ser ágil no debe confundirse con ser inestable. Para que este modelo  sea un éxito, las empresas deben diseñar una suerte de columna vertebral fija con estructuras, acuerdos de gobernanza, mesas y procesos ciertamente ágiles, pero con un conjunto de elementos centrales relativamente inmutables. Alrededor de esa columna vertebral fija, la organización podrá desplegar múltiples capacidades dinámicas.

 

Cualquier organización puede volverse ágil, centrando la estructura en los equipos y las redes. Este modelo operativo está llamado a hegemonizar las formas de organización en el mundo de los negocios. Y dará lugar a transformaciones muy positivas a nivel de la adaptabilidad.

 

Para profundizar en este tema, lo invitamos a leer esta nota.

 

¿En su organización avanzaron hacia una cultura de agilidad? ¡Nos gustaría conocer su opinión sobre el cambio!

 



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