Su organización decidió implementar agile: ¿y ahora qué?

Implementar agile no es un fin en sí mismo. El objetivo es que realmente funcione, aporte las transformaciones prometidas y llegue a la organización para quedarse. Esta filosofía se originó en el desarrollo de software, y luego se extendió a otros rubros, acompañando también procesos de transformación digital. Por lo tanto es interesante ver hasta qué punto se encarnó realmente en ese sector. En tal sentido un estudio realizado entre profesionales de IT y desarrollo encontró que la agilidad ahora es la norma: la mayoría de los equipos y proyectos de desarrollo ahora adoptan esta filosofía de trabajo, mientras que los enfoques tradicionales de cascada pura representan una minoría. Dos tercios de los encuestados describió a su compañía como «puramente ágil» (16%) o «inclinada hacia lo ágil» (51%). Y dentro del tercio restante, un 24% indicó que usa un enfoque híbrido, en el que se aplican algunos principios de agilidad y procesos ágiles.

 

La investigación también consultó cuáles fueron las principales motivaciones para la adopción de agile, y los resultados fueron mejorar la colaboración en equipo (54%), aumentar la calidad del software (52%), incrementar la satisfacción del cliente (49%), lograr tiempos más cortos de entrega (43%) y reducir los costos de desarrollo (42%).

 

Mantenerse ágil

El objetivo esencial de la filosofía agile es proporcionar un valor real a los clientes comunicándose y trabajando juntos como un equipo. Ahora bien, ¿qué se puede hacer para garantizar que la agilidad se quede en su empresa después del proceso de implementación? En esta interesante nota, se ofrecen pistas concretas. Son sugerencias orientadas a empresas de desarrollo de software, pero aplican perfectamente a distintos rubros:

 

  • No alejarse de los cimientos de la agilidad. Antes de pasar a la siguiente fase, conviene convertirse en  experto en cualquier etapa en la que se encuentre (la metodología Scrum, por ejemplo, presenta una variedad de etapas).
  • Usar métricas para la gestión de proyectos. Pueden ser métricas Kanban (centradas en cómo organizar el flujo de trabajo general), métricas ajustadas (énfasis en el ciclo y el tiempo de entrega) o métricas de Scrum (foco en estimar cuándo entregará el producto a sus clientes).
  • Mantener la comunicación constante con todos, desde los líderes hasta los clientes. La colaboración y la comunicación son claves para lograr la agilidad. A efectos de conformar estructuras y mesas ágiles es importante que todos trabajen en conjunto para que cada uno conozca y entienda su papel y comprenda la nueva metodología, que en realidad constituye una nueva cultura.

 

Socio implementador  

Otro factor importante es encontrar una consultora reconocida y confiable que le ayude no solamente a implementar agile, sino a mantener esta filosofía y cultura. Por lo común los expertos publican artículos y hablan sobre su oficio constantemente. No tiene por qué ser una gran consultora, ya que las empresas grandes no siempre brindan la atención necesaria y de hecho la mayoría de las veces ofrecen una lista de recomendaciones, en lugar de diseñar un plan real sobre cómo implementar agile.

 

Resultados inmediatos

Luego de implementar agile notará las diferencias casi de inmediato, comenzando con una mejor dinámica de equipo. La agilidad permite que todos se sientan más involucrados en el proceso de fabricación del producto, ayudando a elevar la moral del equipo.

 

En general, notará que los productos o las nuevas características estarán disponibles en semanas en lugar de meses, lo que incrementará la productividad.

 

Advertirá además que su equipo encuentra una nueva forma de colaborar entre sí y con el cliente.

Para obtener más detalles de lo que puede hacer para que la agilidad llegue a su empresa para quedarse, invitamos a leer este artículo.

 

¿Ya tomaron la decisión de evolucionar hacia el paradigma agile en su empresa? ¡Nos gustaría que nos cuente cómo fueron sus primeros pasos!



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